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Mediación


¿Qué es la mediación?

Cuando hablamos de mediación nos referimos a una forma de resolver situaciones de conflicto mediante un procedimiento informal, voluntario y confidencial. Es una forma alternativa a la solución judicial.

¿En qué consiste la mediación?

En la mediación, las partes que pretenden solucionar el conflicto, se someten a un procedimiento de sesiones con un mediador para discutir los temas en disputa con la única finalidad de alcanzar un acuerdo satisfactorio para ambos.

¿Qué ventajas tiene la mediación?

  • Rapidez: En España la duración media de finalización de un procedimiento judicial alcanza casi los 300 días. La mediación hace posible conseguir una solución en unas pocas sesiones en la mayoría de los casos.
  • Ahorro: Además de los honorarios de abogado y procurador, en el procedimiento judicial habrá que añadir las tasas judiciales en la mayoría de asuntos por lo que se encarece muchísimo para las partes. De esta forma, la mediación se sitúa como una forma de solucionar los conflictos mucho más económica.
  • No hay vencedores, ni vencidos: El acuerdo que consiga alcanzarse con la mediación ha sido creado por las partes proponiendo soluciones y alternativas por lo que ambos se sentirán satisfechos con el mismo. No hay obligación alguna a acatar soluciones o resoluciones más que las que la propia parte desee.
  • Confidencialidad: El procedimiento de mediación es totalmente confidencial tanto para el mediador como para las partes.
  • Soluciones más flexibles: Puesto que son las propias partes las que “diseñan” su propio acuerdo, pudiendo alcanzar por ejemplo acuerdos de pago aplazado, fraccionamientos, etcétera… llegando a soluciones creativas y satisfactorias que serían imposibles de alcanzar en el seno de un procedimiento judicial.
  • Ambiente informal donde las partes podrán dialogar con total libertad y sin tecnicismos, expresando sus motivos, sus circunstancias reales o sus sentimientos.
  • Relaciones duraderas: Tanto en el ámbito familiar como en el empresarial o en las relaciones entre vecinos, acudir a la vía judicial acaba con las relaciones personales de por vida. La mediación, en cambio, acerca los intereses de las partes y les permite exponer sus motivos, sus circunstancias y sentimientos lo que permite que después del proceso puedan seguir manteniendo una buena relación o incluso mejorada en muchas ocasiones.