¿Qué es el divorcio notarial y sus ventajas?

Desde el 3 de julio de 2015, se introdujo en España la posibilidad de llevar a cabo el divorcio notarial. Así, los cónyuges pueden divorciarse de mutuo acuerdo (o separarse) acudiendo al notario a otorgar una escritura pública.

¿Pero qué requisitos son necesarios cumplir para acudir al Divorcio Notarial?

Para que el divorcio notarial sea posible, es necesario cumplir los siguientes requisitos:

  1. Debe ser un divorcio de mutuo acuerdo./li>
  2. No pueden existir hijos menores de edad o con la capacidad modificada.
  3. Los cónyuges deberán estar asistidos en el otorgamiento de la escritura pública de Letrado en ejercicio.”. (Artículo 82 del Código Civil)
  4. Si hay hijos mayores de edad o emancipados, deberán prestar el consentimiento “respecto de las medidas que les afecten por carecer de ingresos propios y convivir en el domicilio familiar.” (art 82 CC). Este consentimiento es esencial, si no se presta no hay aprobación de convenio ni tampoco divorcio. Por ello, deberán estar presentes en el momento de otorgar la escritura de divorcio notarial.
  5. El divorcio debe llevarse cabo ante el notario del último domicilio común o el del domicilio o residencia habitual de cualquiera de los solicitantes.

¿Cómo documentación es necesaria para el divorcio notarial?

Para llevar a cabo el divorcio ante notario, además del libro de familia y el DNI de los comparecientes, será necesario firmar por los cónyuges un convenio regulador en los mismos términos que se exigen para el divorcio judicial tradicional. El contenido como mínimo debe ser:

  • Uso y atribución de la vivienda familiar.
  • Guarda y custodia de los hijos.
  • Régimen de Visitas.
  • Pensión de alimentos.
  • Pensión compensatoria en su caso.
  • Disolución y, en su caso, liquidación, del Régimen Económico Matrimonial.

Ventajas del divorcio notarial

La ventaja más significativa del divorcio notarial es la rapidez del mismo. Así, el divorcio notarial puede llevarse a cabo en muy pocos días si ambos cónyuges están de acuerdo con las condiciones del mismo y la liquidación de los bienes gananciales en su caso a diferencia de los largos periodos que se está tardando en los Juzgado, dependiendo por supuesto de la plaza judicial competente.

En cuanto al coste, en el divorcio notarial se debe abonar el precio del arancel del notario por el otorgamiento de la escritura. No obstante, acudiendo a la vía judicial la ley obliga a estar asistido por procurador, por lo que este elemento no debería ser un factor determinante en tu decisión.

Es de resaltar, sin embargo, que en la vía notarial no existe justicia gratuita. Recordemos que la Ley de Justicia Gratuita reconoce el derecho a asistencia jurídica gratuita a aquellos miembros de unidades familiares que no superen los siguientes umbrales de ingresos económicos brutos por año. Para ello, puede informarse en el Colegio de Abogados de su ciudad y conocer si puede ser beneficiario de Justicia Gratuita antes de tomar una decisión.

Para conocer el procedimiento del divorcio judicial como alternativa al notarial, puede leer este post Divorcio de mutuo acuerdo o contencioso.

El derecho de los abuelos a relacionarse con los nietos

La negativa al derecho de visitas normalmente suele darse por conflictos familiares en que los padres tienen mala relación con los abuelos y, en muchas ocasiones, cuando el padre o la madre de los menores ha fallecido y el otro no continua la relación con los abuelos sea cual sea el motivo.

Pero ¿Existe el derecho de los abuelos a relacionarse con sus nietos? ¿Es posible establecer un régimen de visitas?

El artículo 160 del Código Civil recoge en su párrafo segundo el derecho de los abuelos a relacionarse con sus nietos.

Se establece literalmente que “No podrán impedirse sin justa causa las relaciones personales del menor con sus hermanos, abuelos y otros parientes y allegados.”

Dentro dichos parientes y allegados se podrían incluir abuelos, tíos, hermanos, aunque el propio artículo no excluye otros allegados.

Dicho derecho, en principio, no puede ser impedido, tanto los familiares como los menores tienen derecho a relacionarse y digo, en principio, porque el derecho de relacionarse solo puede ser impedido por causa justa, esto es, cuando haya un motivo de peso para entender que la relación con dichos familiares puede de alguna forma perjudicar a los menores.

¿Pueden las malas relaciones entre los padres y los abuelos ser motivo para negar el derecho de visitas de los abuelos con los nietos?

Según nuestro Tribunal Supremo, estas malas relaciones no pueden ser consideradas como una justa causa, ya que quedaría en manos de una de las partes el establecimiento de este derecho. Le bastaría al progenitor alegar una mala relación con el abuelo para impedir el ejercicio de este derecho.

¿Cómo se establece el Régimen de visitas de los abuelos?

El régimen de visitas, aunque es más reducido que el régimen de visitas normalmente establecido para los padres, incluso podrá extenderse a pernoctas con los abuelos, o establecer el derecho de los menores a pasar parte de las vacaciones en el domicilio de los padres de sus padres, sin que ellos perturbe o limite el ejercicio de la patria potestad por los progenitores.

A modo de ejemplo, en la Sentencia  723/2013 de 14 noviembre del Tribunal Supremo se establece el siguiente Régimen de visitas:

  1. Los abuelos podrán estar en compañía de los menores una vez por semana, fijando como día los miércoles, de 18 a 20 horas recogiendo y entregando a los menores en el domicilio materno.
  2. En cuanto a los fines de semana los abuelos podrán tener a los menores dos domingos de cada mes, desde las 12 a 20 horas, entregando y recogiendo a los menores en el domicilio materno.
  3. El día de reyes los menores pasarán con sus abuelos paternos dos horas, de 18 a 20 horas.

Por supuesto, el Régimen de visitas de los abuelos siempre deberá atender a las circunstancias de cada caso ya que lo que siempre debe primar es el interés del menor, y este interés está íntimamente relacionado con sus parientes más próximos, con los que le une una relación de afectividad muy estrecha que no puede negarse salvo casos concretos que lo justifiquen

A pesar de lo anterior, en el derecho de familia, siempre es necesario atender a las circunstancias concretas del caso, y en ese sentido, también nos encontramos sentencias que deniegan el régimen de visitas para los abuelos o los tíos si considera que dicha relación no va a beneficiar a los menores y que incluso puede perjudicarlos. Este es el caso, por ejemplo, de la Sentencia de la Audiencia Provincial de Girona (Sección 1ª) de 4 noviembre que establece que no se ofrecen las necesarias condiciones, en el orden familiar y personal, que propicien una positiva relación entre los menores y los abuelos en razón de la abierta y generalizada conflictividad existente entre estos y los padres de los menores. Como motivo principal además establecía que no se deduce consecuencia positiva alguna, en el caso de fijar dichas comunicaciones y visitas, en lo que se refiere al beneficio y el interés a proteger, en favor de los menores, ya que además no mantienen contacto personal alguno con los abuelos desde hace cuatro años, sin que justifiquen los motivos por los que éstos han dejado transcurrir tanto tiempo sin solicitar dicho contacto.

Por otra parte, también hay sentencias en las que se estima la posibilidad de establecer un régimen de visitas en favor de una pluralidad de personas, por ejemplo abuelos y tíos conjuntamente.

¿Cómo se ejerce el derecho de visitas de los abuelos u otros familiares?

Para poder ejercer este derecho, los familiares tienen la posibilidad de interponer una demanda en reclamación de un régimen de visitas con los menores, lo que les puede ser otorgado o denegado en el caso de existir causa justa como hemos mencionado.

Si tiene alguna duda al respecto, no dude en ponerse en contacto conmigo aquí https://www.raquelfrancoabogada.com/consultas/ o en el teléfono que aparece en la web https://www.raquelfrancoabogada.com/. Estaré encantada de atenderle.

El delito de abandono de familia

Es habitual que estando en situación de crisis matrimonial o de pareja, quien abandona el domicilio se pregunte si está cometiendo algún hecho punible cuando la convivencia es cada vez más complicada y uno de ellos decide marchar del domicilio antes de haber solicitado la nulidad, la separación o el divorcio.

Es importante recordar que, desde el año 2005 en España ya no existe el delito de abandono de hogar, de tal modo que los esposos pueden perfectamente residir en domicilios diferentes sin que ello suponga infringir el derecho.

Así, la obligación de convivencia de los cónyuges recogida en el artículo 68 del Código Civil tiene su excepción en cualquier causa que pueda considerarse razonable y, en todo caso, si en el plazo de 30 días se presenta la oportuna demanda de nulidad, separación o divorcio ante el Juzgado de familia que corresponda.

Ahora bien, nuestro Código Penal sí que tipifica el llamado  delito de abandono de familia.

¿Qué se considera Abandono de familia?

El abandono de familia se produce cuando uno de los cónyuges deje de cumplir con sus deberes legales de cuidado, la protección y alimentación de sus hijos, de su cónyuge o de sus ascendientes que se encuentren necesitados.

Así,  el abandono injustificado del hogar no implica que se haya cometido un delito de abandono de familia, si el que sale del hogar sigue cumpliendo sus deberes legales para con sus hijos y los miembros de su familia con los que esté obligado a hacerlo.

Por todo ello, para incurrir en el delito de abandono de familia, deben darse las siguientes circunstancias:

– El abandono de familia por incumplimiento de deberes legales de asistencia inherentes a la patria potestad.

 El que dejare de cumplir los deberes legales de asistencia inherentes a la patria potestad, tutela, guarda o acogimiento familiar o de prestar la asistencia necesaria legalmente establecida para el sustento de sus descendientes, ascendientes o cónyuge, que se hallen necesitados.

– El abandono de familia por impago de pensión de alimentos o pensión compensatoria

Dejar de pagar durante 2 meses consecutivos o 4 meses alternos cualquier tipo de prestación económica establecida en el convenio regulador de separación o divorcio en favor de su cónyuge o sus hijos (pensión compensatoria, pensión de alimentos, etc.). La reparación del daño procedente del delito de impago de pensiones comportará siempre el pago de las cuantías adeudadas. Sólo se perseguirán previa denuncia de la persona agraviada.

El abandono de familia entra en relación directa con los deberes legales que se establecen en el Código Civil y que son la obligación de velar por los hijos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral así como representarlos y administrar sus bienes.

La jurisprudencia ha equiparado a la situación de abandono material al dejar desamparada a una persona, sin el apoyo o la protección de quien tiene la obligación de dársela, equivalente al abandono personal dejando a su suerte al menor que se ve privado de toda atención y cuidado por parte del sujeto activo.

El abandono por tanto, también debe alcanzar a situaciones que sin ser del abandono propiamente dicho, provoquen una situación de desatención por incumplimiento de los deberes de protección, esto es, cuando un menor o incapaz no recibe las debidas atenciones por parte de quien lo está cuidando, de modo que llega a encontrarse en una situación extrema de desamparo y desprotección.»

Divorcio y Pensión de Viudedad

Son muchas las ocasiones en las que tras el divorcio, surgen numerosas dudas acerca de la posibilidad de seguir teniendo derecho o no a la pensión de viudedad en caso de fallecimiento del otro ex cónyuge.

¿Cuales son los requisitos necesarios para tener derecho a la Pensión de viudedad tras el divorcio?

En primer lugar, es necesario obviamente que se den los requisitos de cotización necesarios por parte del cónyuge fallecido.

Por otra parte, es requisito indispensable que el solicitante de la pensión de viudedad sea acreedor de la pensión compensatoria a que se refiere el artículo 97 del Código Civil y ésta pensión quede extinguida a la muerte del causante. El cumplimiento de este requisito no será necesario en caso de que se pudiera acreditar que la solicitante (digo “la” porque el legislador habla de “mujeres”) era víctima de violencia de género en el momento de la separación judicial o el divorcio mediante cualquier medio admitido en Derecho.

En cuanto a la cuantía, en el supuesto de que la cuantía de la pensión de viudedad que le correspondiese fuera superior a la pensión compensatoria, la primera disminuirá de forma que el máximo a obtener en concepto de pensión de viudedad será la cuantía de la pensión compensatoria que se hubiese acordado en la sentencia de separación o divorcio.

En todo caso, es importante hacer referencia a que el derecho a cobrar la pensión de viudedad se extingue si se han contraído nuevas nupcias o si se ha constituido pareja de hecho en los términos establecidos en la Ley.

Expuesto lo anterior, la concesión de la pensión de viudedad en estos casos no está libre de diferencias entre los solicitantes y la Administración sobre todo con respecto a la cuantía de la misma puesto que la Seguridad Social en ocasiones ha interpretado que la cuantía máxima de la pensión debía ser la que efectivamente estaba percibiendo la acreedora en el momento del fallecimiento del causante. No ha sido poca la jurisprudencia al respecto, pudiendo concluir que la cuantía de la pensión de viudedad debe siempre ser fijada atendiendo a la pensión compensatoria a que tuviera derecho y no la que efectivamente estuviera percibiendo.

Así, se han dado situaciones en las que el incumplimiento del pago de la pensión compensatoria por parte del cónyuge fallecido o la falta de documentación que acreditara dicho pago ha perjudicado la cuantía concedida posteriormente por la Seguridad Social a la acreedora y, aunque la jurisprudencia cada vez es más clara al respecto, se aconseja tomar ciertas medidas preventivas para evitar esta situación:

– Es conveniente que el pago de la pensión compensatoria se realice siempre mediante ingreso en la cuenta bancaria del acreedor/a.
– En caso de incumplimiento, debe reclamarse el pago de la misma haciendo constar que no se renuncia a dicha pensión por el hecho de no percibirla.
– En caso de que se acuerde el aumento de dicha pensión, es conveniente que se modifiquen las medidas, haciendo constar por escrito dicho pacto.

Divorcio de Mutuo Acuerdo o Contencioso

Para solicitar judicialmente el divorcio según se establece en el Código Civil solo es necesario que hayan transcurrido más de tres meses desde que se celebró el matrimonio. En la actualidad y desde la Reforma de 2005 (como ya mencionamos en el pasado post Separación vs divorcio: Diferencias,), no es necesaria la separación previa y tampoco es necesario alegar motivo alguno en la demanda.

¿Cuales son los procedimientos posible para obtener el Divorcio?

Procedimiento de divorcio de mutuo acuerdo

Es la forma más sencilla de solicitar el divorcio aunque, desgraciadamente no siempre es posible por la falta de acuerdo entre los cónyuges.

Para presentar la demanda de divorcio es requisito indispensable aportar convenio regulador firmado por ambas partes en que se recojan todos los acuerdos alcanzados en relación a las consecuencias tanto personales, como paterno filiales y patrimoniales del divorcio.

¿Qué es un convenio regulador y cuál debe ser su contenido?

Un convenio regulador es un acuerdo bilateral de los cónyuges en el que expresan libremente su voluntad de poner fin a la convivencia matrimonial, si es sólo separación o al matrimonio, si es divorcio, regulando todas las consecuencias jurídicas del mismo.

Las diferencias entre la separación y el divorcio podéis encontrarlas en este otro post.

El convenio regulador debe contener mínimo los siguientes extremos:

  • Uso y atribución de la vivienda familiar.
  • Guarda y custodia de los hijos.
  • Régimen de Visitas.
  • Pensión de alimentos.
  • Pensión compensatoria en su caso.
  • Disolución y, en su caso, liquidación, del Régimen Económico Matrimonial.

Una vez presentada la demanda de divorcio de mutuo acuerdo, si el Juez observa que el convenio regulador no perjudica a ninguno de los cónyuges ni a sus hijos, cita a los esposos para que se ratifiquen en la demanda y en el convenio regulador y dicta Sentencia de separación o de divorcio –según el caso- en un periodo muy breve de tiempo. En todas las cuestiones relacionadas con los hijos menores de edad, debe velar por el bien de los mismos el Ministerio Fiscal. El procedimiento *(si no hay problemas con el convenio) acabará mediante sentencia judicial que recogerá todos los pormenores del acuerdo alcanzado por las partes.

Es importante mencionar que, una vez sea admitida a trámite la demanda de divorcio, cesa la presunción de convivencia familiar y los cónyuges podrán vivir separados (Lo que no quiere decir que puedan desatender sus obligaciones familiares, pronto tendréis disponible un post sobre eso). Además quedarán revocados todos los poderes y consentimientos que cualquiera de los cónyuges hubiera otorgado al otro y cesa la posibilidad de vincular los bienes privativos del otro cónyuge en el ejercicio de la potestad doméstica.

Los cónyuges dejarán de serlo desde la firmeza de la sentencia judicial y la disolución del matrimonio será oponible frente a terceros desde su inscripción en el Registro Civil.

Procedimiento de divorcio contencioso

El otro procedimiento, en ocasiones necesario aunque menos recomendable, es el procedimiento de divorcio contencioso:

En dicho procedimiento, es el juez atendiendo a las pruebas que se practiquen, quien decidirá sobre las medidas a acordar como consecuencia de la disolución del matrimonio.

 Una vez admitida la demanda de divorcio, lo primero que debe hacer el Juez es adoptar medidas respecto de la situación de la familia, que llamamos medidas provisionales porque su finalidad es regular la vida de los cónyuges mientras continúa el procedimiento. Con tal fin se celebra una vista para oír a las partes y decidir principalmente sobre el uso y atribución de la vivienda familiar, la guarda y custodia de los menores y la contribución económica o de trabajo que deba prestar cada cónyuge al sostenimiento de la familia.

Una vez acordadas las medidas provisionales, se continua el curso del procedimiento hasta que se dicte sentencia resolviendo tanto la disolución del matrimonio como las medidas definitivas acordadas como consecuencia de ésta.

Como siempre, espero que les haya sido de utilidad la información. Pueden ponerse en contacto con el despacho por teléfono, e-mail o a través del formulario de consultas aquí www.raquelfrancoabogada.com/consultas/.

Separación vs. Divorcio: Diferencias.

No son pocas las ocasiones en que descubro que muchas de las personas que atiendo en el despacho no conocen realmente cuales son las diferencias que existen entre la separación y el divorcio.

Por ello, me he animado a escribir este post en el que intento de la forma más clara posible enumerar las diferencias principales que existen entre ambas figuras que en muchas ocasiones por error se utilizan indistintamente en nuestro día a día.

Hasta la Reforma de 2005 del Código Civil era necesario pasar por la separación si se quería acceder al divorcio, sin embargo, desde su entrada en vigor, puede solicitarse directamente el divorcio transcurridos tres meses desde el matrimonio, por tanto, no es necesaria la separación judicial previa para solicitar el divorcio y tampoco es necesario alegar motivo alguno. La separación, según mi experiencia, ha quedado sólo para solventar situaciones de crisis matrimoniales muy concretas.

¿Cuales son las principales diferencias entre la separación y el divorcio?

La separación judicial implica la suspensión de la vida en común de ambos cónyuges, hecho que conlleva consecuencias tanto patrimoniales como personales.

Así la separación judicial,

– Suspende la vida en común de los cónyuges que, sin embargo, siguen siendo marido y mujer.
– En el caso de que exista entre ellos régimen de gananciales, el mismo queda disuelto, rigiéndose desde ese momento por el Régimen de la separación de bienes.
– Permite a los cónyuges revocar donaciones hechas a favor del otro.
– Si no hay testamento que diga lo contrario, los cónyuges separados no heredan abintestado ni tienen derecho a la legítima.
– Los cónyuges no pueden contraer nuevo matrimonio con terceras personas mientras estén separados puesto que como ya hemos referido anteriormente, siguen siendo marido y mujer.

A pesar de lo mencionado respecto a la separación judicial, todos conocemos situaciones en las que, sin haber mediado procedimiento judicial, uno de los cónyuges (de mutuo acuerdo o de forma individual) decide abandonar el domicilio familiar debido a que la tensa situación familiar hace insostenible la convivencia.

En ese caso, nos encontramos a lo que se conoce como separación de hecho, que es una mera decisión de cesar la convivencia por parte de los cónyuges, pero que también tiene consecuencias jurídicas.

En relación a esta cuestión, es necesario tener en cuenta ciertas consecuencias que profundizaré en otras entrada próximamente en relación al Delito de abandono de familia y a la disolución de gananciales como consecuencia de la separación de hecho.

El divorcio, por su parte, sí disuelve el vínculo matrimonial, por tanto, los cónyuges dejarán de ser marido y mujer desde el momento en que sea firme la sentencia dictada y dicha disolución tendrá efectos frente a terceros una vez sea inscrito en el Registro Civil.

Por tanto, tras el divorcio,

– Los cónyuges ya no son marido y mujer, por lo que pueden volver a contraer matrimonio entre sí o con otras personas.
– Se produce la disolución del régimen económico matrimonial.
– El cónyuge divorciado no podrá heredar abintestado, y tampoco tendrá derecho a la legítima aunque sí que tendrá derecho a ciertas prestaciones como la pensión de viudedad si cumple ciertos requisitos.

En el próximo post os contaré un poco sobre los diferentes procedimientos de divorcio, esto es, de mutuo acuerdo y contencioso y las principales diferencias entre ambos.

Espero haberos aclarado las dudas que pudierais tener. En cualquier caso, para cualquier cuestión no dude en consultarme sin compromiso personalmente en los datos que encontrará aquí https://www.raquelfrancoabogada.com/consultas/.